Cada página cargada, vídeo transmitido y archivo sincronizado tiene una huella. Individualmente parece insignificante, pero multiplicado por miles de millones de usuarios y billones de solicitudes, se convierte en una de las fuentes de emisiones digitales de más rápido crecimiento. Aquí le presentamos cinco hábitos que marcan la diferencia sin hacer su día más difícil.
1. Cierre las pestañas que no esté leyendo
Las pestañas abiertas se siguen actualizando, consultando API y ejecutando scripts en segundo plano. Cerrar las que ya no utiliza ahorra memoria, batería y solicitudes al servidor. Un marcador es más ecológico que una pestaña permanentemente abierta.
2. Opte por el audio cuando no necesite vídeo
La transmisión de vídeo en HD es una de las cosas más pesadas que hace un navegador. Para un podcast, una repetición de un webinar o una lista de reproducción de música, cambie a solo audio o a una resolución más baja. La reducción en los datos transferidos, y por lo tanto en las emisiones, es significativa.
3. Utilice marcadores de búsqueda en lugar de escribir la URL
Pasar por un motor de búsqueda para llegar a un sitio que visita todos los días cuesta un viaje de ida y vuelta adicional. Marque sus destinos principales y omita el paso de la búsqueda.
4. Limpie su nube y bandejas de entrada
Los archivos antiguos, las fotos duplicadas y los boletines nunca leídos permanecen en los discos de los centros de datos las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Una limpieza trimestral de su almacenamiento en la nube y su bandeja de entrada de correo electrónico reduce los costes de almacenamiento y replicación en toda la red.
5. Conserve sus dispositivos por más tiempo
La mayor palanca individual es la vida útil del hardware. Fabricar un ordenador portátil emite más CO2 que años de uso. Actualizar el sistema operativo, reemplazar una batería o añadir RAM es casi siempre más ecológico que comprar uno nuevo.
"La sobriedad digital no se trata de hacer menos en línea, se trata de hacer lo mismo con menos desperdicio."